Guía completa

Un sistema que se malinterpreta con frecuencia

El AdBlue no es solo “rellenar un depósito”. Es parte de un sistema de reducción catalítica selectiva (SCR) que dosifica el líquido en el escape para convertir los óxidos de nitrógeno en vapor de agua y nitrógeno inofensivo. Cuando algo falla en ese proceso, la centralita no siempre sabe distinguir entre un problema del líquido y un problema mecánico, así que el aviso puede confundir si no se diagnostica bien.

Calidad del líquido, no solo cantidad

Uno de los fallos más habituales que encontramos no es un depósito vacío, sino AdBlue de calidad incorrecta: garrafas sin certificación ISO 22241, contaminadas por almacenamiento prolongado o mal cerradas. El sensor de calidad lo detecta y activa el mismo tipo de aviso que un fallo de bomba, así que sin diagnóstico es fácil cambiar una pieza que no tenía nada.

Bomba dosificadora e inyector

Cuando el líquido es correcto y el fallo persiste, el siguiente paso es comprobar la bomba dosificadora y el inyector del sistema, que pueden obstruirse por cristalización del propio AdBlue si el vehículo pasa mucho tiempo parado con el depósito con poco líquido.

Por qué no conviene ignorar el aviso

El sistema está diseñado para limitar progresivamente el número de arranques posibles si el fallo no se resuelve, hasta inmovilizar el vehículo. Cuanto antes se diagnostique, menos margen se pierde y más sencilla suele ser la reparación.