Guía completa
Un ruido que se confunde con facilidad
El rodamiento (o buje) de rueda es de las averías que más se confunden con otras por el tipo de ruido que produce: un zumbido que aumenta con la velocidad, muy parecido al de un neumático con desgaste irregular o incluso al de un rodamiento de la caja de cambios. Por eso el diagnóstico empieza siempre elevando la rueda y comprobando la holgura a mano, no solo escuchando.
Por qué cambia de tono al girar
Una característica bastante fiable del rodamiento gastado es que el ruido cambia de intensidad según hacia qué lado gires el volante: suele acentuarse al girar hacia el lado contrario al que está dañado, porque la carga sobre ese rodamiento aumenta en la curva. Es una de las pistas que más usamos para confirmar el diagnóstico antes de elevar el coche.
El sensor ABS, integrado en muchos modelos
En bastantes vehículos modernos el sensor de velocidad de rueda del sistema ABS va integrado físicamente en el propio rodamiento, así que se sustituyen juntos. Comprobamos siempre que la señal del sensor es correcta después del montaje, porque un ABS mal calibrado afecta también al control de estabilidad del vehículo.
Por qué no conviene posponerlo
Un rodamiento muy deteriorado puede llegar a agarrotarse o incluso romperse, lo que puede bloquear la rueda en marcha. No es una avería que empeore lentamente durante años sin consecuencias: una vez que empieza a sonar con claridad, conviene revisarlo en las siguientes semanas.