Guía completa

Pasarla a la primera, sin sorpresas

Suspender la ITV no suele ser por algo dramático: un corrector de luces mal ajustado, una holgura leve de dirección, pastillas de freno por debajo del mínimo o un testigo de avería encendido. Todo eso se detecta y se corrige antes con una pre-ITV. En Taller Pamplona revisamos exactamente los mismos puntos que la inspección oficial, con los mismos criterios, para que llegues con la máxima garantía de aprobado.

Qué miramos, punto por punto

Empezamos por el alumbrado: comprobamos que todas las luces funcionan y que el ángulo del haz está dentro de norma con regloscopio, uno de los motivos más habituales de suspenso y de los que más se pasan por alto. Seguimos con los frenos en banco de rodillos, midiendo eficacia y equilibrado entre ruedas del mismo eje. Con el coche en el elevador comprobamos holguras de dirección y suspensión, y el estado de neumáticos y escape. Por último, leemos emisiones por OBD-II y, si el motor lo requiere, medimos opacidad o CO.

El informe, no solo la palabra

Al terminar te entregamos un informe escrito con cada punto revisado: lo que está en orden y lo que conviene ajustar. No es una lista genérica: es lo que hemos visto en tu coche concreto. Si decides reparar con nosotros lo que sale en el informe, garantizamos que lo revisado pasará la inspección; nosotros no gestionamos la cita oficial, pero dejamos el coche preparado para no tener que volver dos veces.

Si ya te han suspendido

Trae el papel oficial de la estación de ITV con el motivo del suspenso. Reparamos exactamente lo marcado —ni más ni menos— para no cobrarte dos veces por una revisión completa que ya has pagado en la inspección. Es la forma más rápida y económica de resolverlo.